Es una respuesta inmunológica que se activa de forma persistente, pudiendo dañar profundamente los tejidos y sistemas del organismo.
La inflamación, en términos generales, es una respuesta ante una lesión o infección y ocurre de forma temporal con la intención de sanar.
En el caso de la inflamación crónica de bajo grado, se produce una inflamación sutil que no es fácilmente detectable y puede durar años sin causar dolor o síntomas evidentes. A medida que persiste, puede alterar la función de los tejidos y órganos, lo que ocasiona daño celular y alteraciones metabólicas. Puede contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad, cáncer, Alzheimer …
Las principales causas son:
· Obesidad: el tejido adiposo visceral no solo almacena grasa, también libera sustancias inflamatorias
· Dieta poco saludable: alta en grasas saturadas, azucares refinados y alimentos procesados
· Estrés crónico: genera altos niveles de cortisol
· Sedentarismo: el ejercicio moderado tiene efecto anti – inflamatorio
· Enfermedades crónicas subyacentes: diabetes, enfermedades cardiovasculares o autoinmunes. Pueden ser causa o consecuencia
· Tabaco y alcohol
Desde el punto de vista de la fisioterapia hay que tener en cuenta q esta patología va a reducir la respuesta del cuerpo a la hora de recuperarse de una lesión, tardando más tiempo y con peor calidad.
Esta situación en muchos casos es reversible, corrigiendo las causas en unas pocas semanas o meses, dependiendo del caso.
Osteopatía y Fisioterapia Las Palmas

