Ejercicio: calidad vs cantidad

Es muy frecuente premiar en la actividad física el levantar más peso, el hacer más repeticiones o hacer una distancia más rápido. Ganando siempre la cantidad a la calidad. De esta forma, suele ocurrir que no prestamos atención a la realización del ejercicio, pudiendo no estar preparados físicamente o no realizar la técnica adecuada. Así, se pueden adquirir vicios posturales y de ejecución, no obteniendo los resultados que se perseguían. Reclutaremos músculos auxiliares, desviando la tensión de la parte a trabajar y facilitando la aparición de lesiones. Es importante empezar con ejercicios muy básicos, de esta forma nos aseguramos que se trabaja de forma exclusiva los músculos que se hayan seleccionado. Y poco a poco, se aumenta en repeticiones o carga. Existen actividades, donde se hacen circuitos con bastante peso, dónde prima la velocidad y las repeticiones. La calidad del movimiento no acostumbra a ser la adecuada. La prisa por cumplir un tiempo, desvía la atención de la realización. Es un motivo frecuente de lesión. Para mejorar en una actividad, el practicarla el máximo de tiempo posible no va a ayudar. Combinarla con otras actividades, colabora a un mejor funcionamiento de los grupos musculares. Estiramientos, ejercicios propioceptivos o mejora de la postura, en muchas ocasiones son grandes olvidados. Trabajar sobre estos aspectos, mejorará otras actividades y las complementa adecuadamente.