Hipermovilidad / Hipomovilidad

La hipomovilidad se puede definir como una alteración que impide realizar los movimientos normales. Existe una rigidez e inflamación del tejido conectivo, pudiendo afectar a cápsula articular, ligamentos, músculos, vísceras, etc…  Puede no presentar ninguna sintomatología, es decir, no doler.

Se puede valorar a través de:

·        Examen físico (palpación) y la anamnesis

·        Test específicos ortopédicos y osteopáticos

 

La hipermovilidad es la compensación natural al estado anterior. Se caracteriza por dolor difuso sin enfermedad del tejido conectivo.

En muchas ocasiones, el paciente acude a consulta con el dolor de la hipermovilidad, siendo la tarea del osteópata localizar los tejidos que tiene su movilidad reducida, y de esta forma mejorar la sintomatología por la que acudió. Eso conlleva trabajar zonas, normalmente circundantes, donde existe tensión que el convaleciente desconocía.

Pongamos un ejemplo. En una oficina trabajan dos personas a tiempo completo, y a una de ellas, le conceden una reducción de jornada, pero el trabajo es el mismo. La que está a tiempo completo, asumirá más trabajo, y con el tiempo se quejará. La solución es incorporar a su jornada completa a la otra, ya que la empresa (el cuerpo humano), no puede contratar a otra, se tiene que apañar con lo que tiene, que es lo necesario.